ARTÍCULOS
27
05
2018

Tendinitis del tibial posterior

“Desde hace unos meses tengo dolor en la parte interna del pie, bajo el tobillo, ¿qué puede ser?”

El pie es el gran protagonista en los deportes en los que interviene la carrera,  tiene un papel importantísimo al ser el elemento anatómico responsable de entrar en contacto con el suelo. Actúa como elemento sustentador, propulsor y de percepción del entorno, lo que lo convierte en un órgano vital de la práctica deportiva. Cualquier alteración en el pie puede provocar una disminución del rendimiento.

Por sus funciones va a ser la parte de nuestro cuerpo que más lesiones sufrirá: el 60% de las lesiones del aparato locomotor tiene su asiento en el pie, pero además,  un porcentaje elevadísimo del resto de lesiones se producen a consecuencia de una biomecánica errónea como sucede en numerosas lesiones en rodilla, cadera y espalda.

En este artículo, vamos a hablar sobre una de las lesiones tendinosas más comunes en corredores, la tendinitis del tibial posterior: queremos profundizar en las patologías que afectan al tendón del tibial posterior y despejar tus dudas sobre una patología que puede ser muy molesta y bastante rebelde al tratamiento, subrayando que, ante una situación de dolor, el diagnóstico precoz es tu mayor aliado.

¿Qué es y dónde ocurre la tendinitis del tibial posterior?

Se da en el tendón del músculo tibial posterior, cuya función es flexión plantar e inversión y, cuando tenemos el pie apoyado, como es en el caso de la carrera,  participa junto con el tendón de Aquiles en la propulsión de la marcha. Pero también ayuda a amortiguar en la fase de recepción del pie contra el suelo, ayudando a absorber el impacto del pie, por lo que se puede decir que es un gran controlador de pronación.

El músculo tibial posterior se origina en la cara posterior de la tibia y peroné para dirigirse hacia abajo y hacia la parte interna del tobillo, convirtiéndose en tendón. Este tendón se va a insertar principalmente en el escafoides tarsiano, pero también manda expansiones a la 1ª y 2ª cuña y a la base del 2º, 3º y 4º metatarsiano.

Este tendón está cubierto por una vaina que le protege del roce contra el hueso, ya que el tendón discurre pegado a este y, si no existiera esta vaina protectora, el tendón se rompería por la fricción del tendón contra el hueso.

La tendinitis y tenosinovitis del tendón del tibial posterior es una de las patologías más habituales en corredores, debido a su gran función de sostén del arco longitudinal interno o antipronador.

En una carrera continua se le va a exigir un gran esfuerzo al tendón de forma repetida, lo que va a ocasionar tenosinovitis (líquido dentro de la vaina) y/o tendinitis tendinosis (inflamación aguda o deterioro del colágeno del tendón).

Esta patología también es frecuente encontrarla fuera del ámbito deportivo, ya que se puede asociar a pacientes con sobrepeso, diabetes, trastornos circulatorios e incluso enfermedades metabólicas o reumáticas.

SÍNTOMAS

Esta patología suele presentar en sus estadios más leves dolor en la zona interna del arco y la parte posteromedial del tobillo (el dolor es más intenso al realizar más actividad física), edema o inflamación en dicha zona, y en estadios más avanzados, inhibición muscular, incapacidad de movimiento y hasta incluso podemos llegar a una rotura de dicho tendón.

DIAGNÓSTICO

Para realizar un buen diagnóstico de la patología se deberá hacer una exploración manual y biomecánica junto con la ayuda de pruebas de imagen, si fuera necesario, y así conocer el grado de lesión del tendón y así hacer un tratamiento lo más acertado posible.

TRATAMIENTO

Es muy importante determinar en qué grado se encuentra la lesión para poder planificar un tratamiento adecuado.

En fases iniciales usaremos tratamiento conservador:

  • Soporte plantar o plantillas personalizadas y así quitar tensión a la lesión y trabajo al tendón tibial posterior.
  • Vendajes funcionales mientras se confeccionan dichas plantillas con el mismo fin de reducir carga al tendón.
  • En fases agudas de dolor se prescriben AINES.
  • Fisioterapia (terapias manuales, manipulaciones articulares desbloqueantes, estiramientos de músculos antagonistas y métodos físicos antiinflamatorios como ultrasonidos, láser, magnetoterapia, electroterapia, punción seca, EPI, …)

En fases más avanzadas, donde existe un deterioro del tendón, tendremos que encaminar el tratamiento a la regeneración del tendón, la cual se llevará a cabo mediante la infiltración de plasma rico en factores de crecimiento o incluso cirugía si fuera necesario.

 

¿CÓMO PUEDO PREVENIR LA TENDINITIS?

La prevención es lo que realmente tiene éxito en esta patología. Debemos facilitar que nuestro músculo se relaje antes de llegar a sufrir esta patología. La mejor prevención es controlar los factores que pueden hacer que trabaje en exceso el tendón. Para ello debemos:

  • Controlar el peso, un sobrepeso favorece a la caída del arco plantar y un sobre esfuerzo de nuestro tibial posterior.
  • Realizar fortalecimiento y estiramiento de toda la musculatura que interviene en el tobillo, ya que una descompensación en la musculatura puede crear inestabilidad y producir lesiones tendinosas.
  • Hacer ejercicios de propiocepción para fortalecimiento y control motor de la musculatura.
  • Entrenar con ejercicios combinados de resistencia y fuerza.
  • Antes de comenzar a entrenar visitar a nuestro podólogo para que nos facilite unos consejos para el cuidado correcto de nuestros pies. Nos debemos hacer un estudio y una exploración de la marcha y nuestro podólogo será quien valore si es necesario el uso de soportes plantares a mediada, nos aconseje del tipo de calzado que nos favorece, y así, mejoraremos la distribución de los apoyos y el buen funcionamiento del pie.
  • No esperes a tener una lesión para acudir al profesional capacitado y adecuado.

El deportista debe de tener conciencia sobre la importancia de sus pies, así como del beneficio de tenerlos en las mejores condiciones posibles, ya que de poco serviría tener una excelente forma física y un buen desarrollo muscular, si la estructuración de nuestros pies no es la idónea para el cometido al que van a ser sometidos.

 


Autora: 

María Luisa Egea Rodríguez, podóloga, Graduada por la Universidad de Málaga, nº de colegiación 1464 y actualmente trabaja en su Clínica Podológica ASIU de la zona norte de Granada, en Huéscar.

Si te ha parecido interesante o tienes alguna duda o consulta que quieras resolver sobre este tema u otro en relación con la podología no dudes en contactar.

También puedes seguir a ASIU en su facebook e instagram.

Autor: Manuel Sola Arjona

ATENCIÓN PERSONAL

Cuéntanos tus necesidades y te recomendaremos el mejor precio/plan que se ajuste a ti.

Escríbenos

PROMO

Precio especial contratando el servicio de Nutrición + Plan Entrenamiento.

Ver plan

CONTACTO

Si tienes alguna duda o consulta sobre algún plan de entrenamiento escríbenos a contacto@msa.training o llámanos al:

+34 687 104 071



Web por SI2 Soluciones © MSA Training